¿Fue una defensa brillante? | Vistazo

¿Fue una defensa brillante?

Opinión, Patricia Estupiñán

Patricia Estupiñán

¿Fue una defensa brillante?

Viernes, 07 de Julio de 2017 - 15:22
El comunismo fue el enemigo de la democracia en el siglo pasado, y en América Latina hoy es el Socialismo del Siglo XXI. No es una ideología sino populismo puro, sustentado en la lealtad incondicional hacia los líderes y no a las instituciones y en la búsqueda de chivos expiatorios para todo lo que anda mal, según Mario Vargas Llosa. 
 
Durante una década hemos padecido esta forma de hacer y entender la política: para Alianza PAIS los chivos han sido la partidocracia, la prensa, los pelucones, el imperio, etc.; y la lealtad a sus líderes se ha convertido en la piedra angular de su acción. Esto se reflejó en la comparecencia del vicepresidente Jorge Glas. 
 
Al mejor estilo de una opereta, hubo barras para vitorear a Glas y apabullar a la oposición. El actor principal, convencido de su papel y respaldado por sus coidearios, habló por más de tres horas, presentando una visión distinta de los hechos: su manejo administrativo de los sectores estratégicos ha sido extraordinario y la corrupción ha existido siempre. 
 
No hubo mea culpa por haber escogido mal a los funcionarios corruptos. No se asumió que faltó supervisión para detectar los ilícitos, ni tampoco se explicó el aumento exponencial en los costos de las obras. No existió siquiera una explicación racional porqué si el propio Glas sacó “casi a patadas a Marcelo Odebrecht”, pocos meses después la empresa regresó y se multiplicaron las obras a su cargo. Al concluir la función, su exjefe Correa tuiteó: “Fue una defensa brillante”. 
 
¿Defensa brillante? Ni Alianza PAIS, ni Jorge Glas han entendido que los errores se deben asumir con honradez, que la honradez no se grita sino que se demuestra. Él y Correa han dicho que solo tienen responsabilidad política. En un Estado democrático, las culpas políticas conllevan la destitución. Helmut Kohl, el canciller que unificó Alemania y puso las bases para el despegue de la Unión Europea, fue destituido pese a sus logros.  
 
Su pecado fue venial: no reportó algunas donaciones a su partido. En Ecuador, en cambio, a pesar de la debacle de corrupción en la Refinería, Alianza PAIS premió a Glas nominándolo otra vez para la Vicepresidencia.
 
Y ahora ante las evidencias del despilfarro en los sectores estratégicos, el partido busca blindarlo. Parece que Alianza PAIS cree estar sobre el Ecuador y que busca cambiar la dictadura del líder por la del partido. No hay interés en ellos por conocer y difundir la verdad. Si la corrupción que se investiga salió a la luz fue por fuentes extranjeras: los Panama Papers, la justicia brasileña y norteamericana y Cardno Caminosca. 
 
La corrupción mata los sueños y las esperanzas, destruye el presente y conspira contra el futuro, y lo que más destruye a un país es la impunidad. El mejor detergente para lavar la mancha es la luz del sol. “La verdad”, decía John Kennedy, “es tiránica y esa es la única tiranía a la cual debemos lealtad”.